CARDIOLOGIA                                                             

 


Dr. Walter Brandán

Licenciado en Medicina y Cirugía
Especialista en Cirugía Cardíaca formado en el Hospital de Sant Pau de Barc
elona

Además de en catalán y castellano, pueden realizarse las visitas en inglés y ruso.

 Prueba de esfuerzo

La prueba de esfuerzo es un instrumento diagnóstico muy utilizado en el ámbito de la cardiología y de la medicina deportiva.

¿En qué consiste?

Consiste en la realización de ejercicio físico aeróbico corriendo sobre tapiz rodante o pedaleando sobre una bicicleta estática y simultaneamente se practica un registro electrocardiográfico continuo y se monitoriza la presión arterial.

También se realiza una valoración de los síntomas que puedan aparecer durante la realización de la prueba.

El informe de la prueba se elabora al final de la misma por un especialista en cardiología.

¿Por qué es útil?

Nos permite realizar un cribaje sencillo y fiable de una enfermedad tan prevalente en nuestro medio como la cardiopatía isquémica (cuya expresión más conocida es el infarto agudo de miocardio) sobretodo entre personas que presentan factores de riesgo:

  • edad > 50 años,
  • tabaquismo,
  • diabetes,
  • cifras elevadas de colesterol,
  • hipertensión arterial
  • historia familiar

También es útil para la detección de otras patologías como los transtornos del ritmo cardíaco (taquiarritmias o bloqueos) o la hipertensión arterial (que frecuentemente se manifiesta al inicio como una respuesta hipertensiva exagerada ante el ejercicio).

En el ámbito de la medicina deportiva, su uso está ampliamente extendido para realizar una valoración fiable de la capacidad de esfuerzo y de la respuesta cardiovascular individual al mismo.

Ello permite en virtud del resultado asesorar a la persona que se ha sometido a la prueba sobre el nivel de ejercicio conveniente en cada caso y mejorar su rendimiento o elaborar un informe si se objetiva una discapacidad.

En resumen es una prueba sencilla, apta para casi cualquier persona capaz de realizar un mínimo nivel de ejercicio físico.

Nos permite realizar un “screening” de la enfermedad cardiovascular tan prevalente en nuestro medio y también es una herramienta muy valiosa cuándo se pretende valorar el estado físico, la capacidad de esfuerzo y la adaptación al mismo de una persona que desee practicar deporte de manera segura.